Deportes

Panamericanos: Otro día histórico para la delegación argentina

La jornada de este sábado 10 fue la de mayor cosecha de campeones panamericanos para la delegación argentina en Lima, con 10 oros.

Fue un día dorado. Desde Paracas y la Albufera de Medio Mundo hasta el natatorio de la Villa Deportiva Nacional en San Borja, en el centro de Lima, llegaron los oros de los deportes acuáticos y el del fútbol masculino. Cerca de la costa del océano Pacífico, en el barrio de San Miguel, el ciclismo de ruta aportó otro. Mientras que en las afueras de la capital peruana, en Villa María del Triunfo, se sumaron los otros cinco en la jornada de mayor cosecha de campeones panamericanos para la delegación argentina en Lima.

Y hay que destacar que ya es la mejor actuación histórica fuera del país, con 32 oros y 98 medallas (34 de plata y 32 de bronce) en total, superando a México 1955, Winnipeg 1999 y Guadalajara 2011. Con esta actuación, la Argentina se ubica quinta en el podio. ​Hubo 68 oros (154 podios) en Buenos Aires 1951 y 40 oros (159 en total) en Mar del Plata 1995. Y falta...

Hubo medallas doradas esperadas y otras que generaron sorpresa. A la mañana llegó la primera alegría desde el remo con una prueba que no se ganaba desde Cali 1971 -había sido plata en Winnipeg 1999-: el ocho remos con timonel.

El bote ocupado por Iván Carino, Agustín Díaz, Francisco Esteras, Axel Haack, Tomás Herrera, Ariel Suárez, Joel Romero, Agustín Scenna y Joel Infante superó en el último suspiro al bote chileno y le ganó por apenas 50 centésimas. El tercer lugar del podio quedó para Cuba.

Un rato más tarde, también desde el agua, el yachting cumplió con otro oro esperado, el de la clase Lightning integrada por Javier Conte, Paula Salerno e Ignacio Giammona, quienes ganaron la Medal Race y se impusieron en la general a los brasileños y a los chilenos. De esa forma, la delegación cerró su participación con siete medallas: dos oros, tres platas y dos bronces.

Mientras tanto, en el Complejo Deportivo Andrés Avelino Cáceres y en la misma cancha en la que el rugby seven había sido campeón por primera vez en unos Juegos Panamericanos, el tiro con arco dio el batacazo.

​Eugenia González Briozzo e Iván Nikolajuk se quedaron con el primer lugar en la categoría de equipos mixtos (153 a 152 a Guatemala), lo que representó la primera medalla dorada para Argentina, que atesoraba apenas una plata y un bronce, ambos logrados en Mar del Plata 1995.

Justo enfrente, en el estadio de hockey, Los Leones presentaron sus credenciales de campeones olímpicos -ocho formaron parte del plantel en Lima- en la final frente a Canadá. Fue un triunfo por 5-2, que también marcó el comienzo de la nueva generación, ya que los goles los convirtieron Maico Casella Schuth, Lucas Martínez, Martín Ferreiro -tres sub 23- y José Tolini (2).

De esta forma, los dos seleccionados de hockey sobre césped lograron las medallas de oro y las clasificaciones olímpicas.

A unos metros, en las canchas de pelota vasca, la delegación nacional sumó otras tres doradas, en el regreso de la actividad después de ocho años.

​Pablo Fusto y Alfredo Villegas se unieron para ganar la disciplina paleta con pelota de cuero en frontón de 36 metros masculino, mientras que las parejas femenina y masculina de paleta con pelota de goma en trinquete aportaron los suyos con el triunfo de Cynthia Pinto y María Lis Calderón García sobre Uruguay y los hermanos Sebastián y Santiago Andreasen contra México.

Mientras todo eso ocurría ahí, en la zona costera de Lima, Maximiliano Richeze, el único de los ciclistas que corrió el Tour de France que viajó a Perú, se transformaba en el campeón panamericano en ciclismo de ruta.

No fue un Panamericano sencillo para él: las bicicletas no llegaron a Lima y, por una sucesión de problemas, no participó de la prueba Madison. Sin embargo, no se quiso perder la oportunidad de darle una medalla a la Argentina. Se enfocó en la ruta y lo consiguió al saltar para agarrar la fuga y les ganó en el sprint al mexicano Ignacio Prado Juárez y al colombiano Bryan Gómez Peñaloza.

El broche de oro al sábado lo puso Delfina Pignatiello, con su prueba favorita: los 1.500 metros. La nadadora de 19 años, que ya había sido campeona en los 400 y 800, puso en suspenso su tercer título en Lima. Dominó la prueba durante 700 metros, pero en la siguiente pileta la chilena Kristel Kobrich Schimpl la pasó.

El final fue una batalla: la sanisidrense recuperó la primera posición en los 1.150 metros y recién en los últimos 50 sacó la ventaja tranquilizadora para colgarse el tercer oro de su primera experiencia panamericana, con un tiempo de 16m16s54, y el noveno para un día soñado de la delegación argentina.

Pero la cuenta no se cerró ahí. El fútbol masculino, de la mano de Fernando Batista, también se bañó de oro. Fue en el estadio San Marcos, en la Ciudad Universitaria, luego del 4-1 sobre Honduras, con goles de Agustín Urzi, Carlos Valenzuela, Lucas Necul y Fausto Vera.

En la noche del sábado no hubo gritos de Gaich, el máximo artillero del torneo, pero sí una alegría enorme para los pibes que llegaron a Lima para conquistar el séptimo título panamericano de la historia para la albiceleste, que no ganaba desde Santo Domingo 2003. Y eso que varios clubes eligieron darle la espalda a la convocatoria de la Selección.